Pecado de amor sara montiel

Pecado de amor sara montiel

El museo de sara montiel

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Sara montiel -el último cuple – el relicario.

Este musical español, deliciosamente campechano, se abre con la insólita imagen de Sara Montiel -voluptuosa y primorosa sex-symbol de la España franquista- vestida con un hábito de monja. Al principio, uno piensa que se trata de un engaño (como Whoopi Goldberg en Sister Act), pero luego se da cuenta de que no, ¡su personaje es realmente una monja! Se hizo monja, por supuesto, para expiar una vida de depravación y pecado. La historia propiamente dicha se cuenta en flashback. Vemos su ascenso desde sus turbios orígenes hasta convertirse en una famosa cantante de club nocturno, atormentada, por desgracia, por su amor a un hombre casado. Básicamente, esta «trama» es una excusa para que Sara cante muchas canciones y lleve muchos vestidos extravagantes. Como para reconocer que el estrellato de Sara se extiende más allá de España, la «historia» la envía de gira por toda Europa. Una vez que llega a Atenas, se pone una túnica griega y canta una balada en griego fluido, en un club nocturno cuya decoración se asemeja a una versión de Las Vegas del Partenón. Eso es lo que yo llamo un icono.

Sara montiel – brasil (de la película «samba»).avi

María Antonia Abad Fernández MML (10 de marzo de 1928 – 8 de abril de 2013), conocida profesionalmente como Sara Montiel, y como Sarita Montiel, fue una cantante y actriz española[1][2][3] que ha sido calificada como «icono sexual, feminista y gay de la España franquista»[4].
Montiel nació en Campo de Criptana, en la región de Castilla-La Mancha, en 1928[2] y trabajó en Europa, América Latina y Estados Unidos. Sus películas La última canción de la antorcha y La vendedora de violetas obtuvieron la mayor recaudación jamás registrada en la industria cinematográfica de habla hispana durante los años 50/60.[2][5][6][7].
En la película de Pedro Almodóvar La mala educación fue interpretada por un actor travestido (Gael García Bernal) como el personaje travestido Zahara, y también se utilizó un fragmento de una de sus películas[1].
Montiel se inició en el cine a los 16 años[8] en su España natal, donde apareció en un papel secundario en su primera película, Te quiero para mí, en 1944,[6] seguida inmediatamente por un papel principal en Empezó en boda, también en 1944. En abril de 1950, acompañada por su madre, se trasladó a México, donde protagonizó una docena de películas en menos de cinco años[11]. Fue en México donde aprendió a leer y escribir por primera vez, enseñada por el poeta León Felipe[11] Después llegó Hollywood, y fue presentada a los espectadores estadounidenses en la película Vera Cruz (1954), dirigida por Robert Aldrich. Le ofrecieron el contrato habitual de siete años en Columbia Pictures, pero lo rechazó por temor a la política de encasillamiento de los hispanos en Hollywood. En su lugar, trabajó como freelance en Warner Bros. en Serenade (1956), dirigida por Anthony Mann, y en RKO en Run of the Arrow (1957), de Samuel Fuller.

Sara montiel – you (1978)

Sara’s waning star needed to continue generating as when Pepe Tous took care of her interests: «He died in 1992 and from then until the end, Sara was working less and less. It’s true that her age was already what it was, but when Pepe died, they stopped calling her as before». Hilario explains that it was said in the cabarets that she began to sell some of her dresses.
Naturally, in the pack of decadence is included her wedding with Tony Hernandez: «That was like the coup de grâce to a life. And that Pepe left money, eh? And she also had to leave it, although she spent a lot. But I know she left many jewels, like that superb emerald necklace she called ‘el baberito’ (the little bib). However she ended up, she was a diva».