Porque celia cruz dice azucar

La negra tiene tumbao

En diciembre de 2002,[3] Cruz se quedó fuera de juego por un tumor cerebral[4] A principios de 2003,[5] tras una operación parcialmente exitosa para extirpar el tumor, Cruz volvió al estudio para grabar su sexto álbum, Regalo del Alma,[4] semanas después de la operación[6].
En febrero de 2003, la cadena de televisión en español Telemundo anunció que produciría y emitiría un concierto de homenaje a Cruz[7] El especial de homenaje se emitió en marzo de 2003. Posteriormente, Cruz falleció el 16 de julio de 2003 a causa de un cáncer cerebral,[8][9][10] a la edad de 77 años[4].
El 27 de enero de 2004, el concierto se editó en DVD.[12] En 2010, el patrimonio de Celia Cruz demandó a Telemundo, alegando que la cadena no había pagado adecuadamente al patrimonio por el DVD, lo que supuso unos beneficios superiores al millón de dólares. La demanda alegaba que «la aparición de Cruz se consideraría un trabajo por encargo». Pero la demanda alega que, contractualmente, Telemundo también había acordado pagar una donación a la organización benéfica de Cruz y que ésta sería compensada por «cualquier ingreso de cualquier fuente auxiliar relacionada con el Homenaje, incluyendo la posterior postproducción y distribución»[13].

La muerte de celia cruz

Sobre su marido, Pedro Knight: «Tiene muchas cualidades, pero siempre me ha cautivado el caballero que hay en él. Todavía me abre la puerta del coche, cada mañana me prepara el café… Si no lo hace, no desayuno, porque me gusta que me mime».
Su opinión sobre la fama: «Es una gran satisfacción ser reconocido, porque llegamos a conocer a gente importante, como presidentes y artistas… Marlon Brando, Bill Cosby, Quincy Jones, Gloria y Emilio Estefan… Y con la misma facilidad, seguir siendo parte del pueblo: compartir con ellos, recibir su cariño y ofrecer el nuestro.»
Sobre Celia Cruz: «Soy una señora muy alegre que trata de ser una buena amiga. Disfruto con lo que hago y siempre me ha gustado. Por eso soy tan feliz, y por eso quiero transmitir a los demás mi sonrisa y mi felicidad. De hecho, cuando alguien me pregunta cómo quiero que me recuerden, siempre respondo lo mismo: Quiero que piensen en mí como alguien que siempre es feliz».
Sobre la jubilación: «Es la muerte absoluta, y no hablo de los artistas, porque algunos intérpretes cambian el enfoque de su carrera… Creo que la inactividad es un cáncer en el alma… Siempre he pensado que me retiraré cuando Dios me quite mis capacidades… como Miguelito Valdez, quiero despedirme de la vida, estando en el escenario.»

Celia cruz azúcar negra

De adolescente, su tía la llevaba a cantar a los cabarets con su prima, pero su padre la animó a ir a la escuela con la esperanza de que se convirtiera en maestra. Después del instituto, asistió a la Escuela Normal de Maestros de La Habana con la intención de convertirse en profesora de literatura[11] En aquella época, ser cantante no se consideraba una carrera del todo respetable. Sin embargo, uno de sus profesores le dijo que, como artista, podía ganar en un día lo que la mayoría de los maestros cubanos ganaban en un mes. Desde 1947, Cruz estudió teoría musical, voz y piano en el Conservatorio Nacional de Música de La Habana[12].
Un día, su primo la llevó a la emisora habanera Radio García-Serra, donde se convirtió en concursante del programa de radioaficionados «Hora del té». Fue la primera vez que utilizó un micrófono y cantó el tango «Nostalgia» (en homenaje a Paulina Álvarez[3]), ganando un pastel como primer premio por su actuación[7] En otras ocasiones ganó cadenas de plata, así como oportunidades de participar en más concursos[13] También cantó en otros programas de radioaficionados como La suprema corte del arte, emitido por CMQ, ganando siempre el primer premio. La única excepción fue cuando compitió con Vilma Valle, teniendo que dividir sus ganancias: 25 dólares cada una[7].

Te busco

Cruz alcanzó la fama en Cuba durante la década de 1950 como miembro del popular grupo Sonora Matancera y dominó célebres habilidades en una variedad de estilos musicales afrocubanos.    En 1961 se trasladó a Estados Unidos, convirtiéndose en una parte importante de la escena musical latina de Nueva York.    Soares proclama que «Cruz fue una de las dos únicas mujeres que firmaron con un gran sello discográfico de salsa a principios de la década de 1970.    Esto significaba que estaba muy controlada, siempre vigilada por sus guardaespaldas. Su imagen estaba muy controlada. Sin embargo, incluso dentro de ella, utilizaba su poderosa voz, sus inteligentes asideros y su moda para abrir un espacio a la feminidad negra».
La investigación de Soares, que se centra en la literatura y los medios de comunicación latinos del siglo XIX al XXI, se ha publicado en revistas como Frontiers, Letras Femeninas, Revista de Estudios Hispánicos y Remezcla.    El AMRC está encantado de que encabece la primera conferencia de Contrapuntos, presentando algunos de los elementos musicales de su obra.
Susan Thomas, directora del AMRC, catedrática de Musicología y creadora de la nueva conferencia, explicó que «la Counterpoints Lecture está diseñada para destacar el apasionante trabajo interdisciplinar que se está realizando sobre la música americana.    Como en la Universidad de California tenemos la suerte de contar con tantos estudiosos de la música y el sonido americanos en toda la universidad, hemos decidido iniciar la serie centrándonos en algunos de esos talentos».    Mientras que los académicos de muchas disciplinas trabajan en temas de música americana, no siempre estamos familiarizados con el trabajo de los demás, por lo que esta serie tiene como objetivo aumentar el diálogo interdisciplinario, tanto en la disciplina en su conjunto, pero también aquí en el campus, donde los profesores y los estudiantes pueden estar tan aislados que no nos damos cuenta de las posibles colaboraciones, intersecciones y sinergias que pueden existir a sólo un edificio o dos de distancia».