Artesanias de barro en mexico

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La cultura mexicana es vibrante y diversa; se ha nutrido de elementos, costumbres y tradiciones de su pueblo a lo largo de la historia. Esto se ve reflejado en la creación de artesanías de diferentes regiones del país, cada una impregnada de autenticidad y estilos únicos para compartir la belleza cultural. Por ello, en este blog te presentamos las 10 artesanías más populares de México.
En el décimo lugar se encuentra la artesanía de barro. Originaria de varios estados del país, esencialmente de Guanajuato, donde existe un gran número de artesanos que utilizan este material para elaborar ollas, jarrones y una gran variedad de utensilios funcionales. Tanto el uso como los procesos de elaboración de estas artesanías han sido parte de nuestra historia desde tiempos prehispánicos.
Esta artesanía está hecha de uno de los metales preciosos más moldeables que existen. En Taxco, desde la antigüedad, se ha utilizado la plata para crear diferentes piezas funcionales y artísticas. Hoy en día se caracterizan por tener la más fina expresión de la plata en la artesanía.
Artesanía textil originaria del estado de Tlaxcala pero con mayor presencia y producción en Coahuila. Esta prenda sirve para abrigarse del frío y está hecha de algodón o lana de oveja, teñida con pigmentos naturales y tejida de manera tradicional indígena.

Cerámica mexicana de barro rojo

La cerámica de Talavera (en español: Talavera poblana) es una tradición alfarera mexicana y española de Talavera de la Reina, en España. La cerámica mexicana es un tipo de mayólica (loza) o loza vidriada con estaño, con un esmalte de base blanca típico del tipo.[1] Proviene del pueblo de San Pablo del Monte (en Tlaxcala) y de las ciudades de Puebla, Atlixco, Cholula y Tecali (estas cuatro últimas en el estado de Puebla), por la calidad del barro natural que se encuentra allí y la tradición de producción que se remonta al siglo XVI. 2] Gran parte de esta cerámica estaba decorada sólo en azul, pero también se han utilizado colores como el amarillo, el negro, el verde, el naranja y el malva[3] La cerámica de mayólica fue traída a México por los españoles en el primer siglo de la época colonial. La producción de esta cerámica alcanzó un gran desarrollo en Puebla debido a la disponibilidad de arcillas finas y a la demanda de azulejos por parte de las iglesias y monasterios recién establecidos en la zona. La industria había crecido lo suficiente como para que, a mediados del siglo XVII, se establecieran normas y gremios que mejoraron aún más la calidad, lo que llevó a Puebla a lo que se denomina la «edad de oro» de la cerámica de Talavera (de 1650 a 1750)[2] Formalmente, la tradición que se desarrolló allí se denomina Talavera Poblana para distinguirla de la cerámica de Talavera de España, de nombre similar. Es una mezcla de técnicas cerámicas italianas, españolas y autóctonas[1].

Artesanias de barro en mexico 2020

Bienvenidos de nuevo a mi blog. Hoy hablaré de la arcilla mexicana. Sé que habrás visto algo relacionado con la cerámica mexicana o «cerámica autoendurecible» como otros la llaman. No hace falta tener una maestría para saber que la arcilla mexicana es del gran país de México. La arcilla autoendurecible, también conocida como arcilla de secado al aire o sin cocción, es un material de modelado directo que se cura de forma natural y no requiere de la elaboración de moldes y vaciados para lograr una pieza terminada. Además, esta arcilla para modelar no necesita ser cocida en un horno.
Existen dos tipos básicos de arcilla mexicana/autofraguante. El primer tipo, Claystone, se conoce por trabajar como Plastilina y se suele utilizar sobre una armadura interna para el soporte. La arcilla puede ser trabajada indefinidamente mientras esté húmeda.
El segundo tipo de arcilla mexicana es el Boneware. El gres se utiliza para el modelado sólido y directo que, en esencia, se apoyará en su volumen. El boneware permanecerá suave y flexible siempre que se humedezca con agua y se cubra con un paño húmedo cuando no se utilice. El gres contiene un endurecedor natural, pero no fibra, para reducir la contracción y generalmente se siente y reacciona más como la arcilla cerámica al tacto y en la trabajabilidad.

Alfonso castillo orta

La cerámica en México se remonta a miles de años antes del periodo precolombino, cuando el arte de la cerámica y la artesanía alfarera se desarrollaron con las primeras civilizaciones y culturas avanzadas de Mesoamérica. Con una excepción, la cerámica prehispánica no se vidriaba, sino que se bruñía y pintaba con engobes de arcilla fina coloreada. Tampoco se conocía el torno de alfarero, sino que las piezas se moldeaban por medio del moldeo, el enrollado y otros métodos.
Tras la invasión y la conquista españolas, se introdujeron técnicas y diseños europeos que casi acabaron con las tradiciones autóctonas. Las tradiciones autóctonas sobreviven en unos pocos artículos de cerámica, como los comales, y en la adición de elementos de diseño autóctonos a motivos mayoritariamente europeos. Hoy en día se sigue produciendo cerámica, desde artículos tradicionales como platos y utensilios de cocina hasta nuevos artículos como esculturas y arte popular. A pesar de la fama de lo anterior, la mayor parte de los artículos de cerámica que se producen en el país son azulejos para el suelo y la pared, así como accesorios de baño. México cuenta con una serie de tradiciones cerámicas artesanales muy conocidas, la mayoría de las cuales se encuentran en el centro y el sur del país. Algunos ejemplos son la talavera de Puebla, la mayólica de Guanajuato, las diversas vajillas de la zona de Guadalajara y el barro negro de Oaxaca. Una adición más reciente es la producción de Mata Ortiz o Pakimé en Chihuahua. Aunque el número de artesanos ha ido disminuyendo debido a la competencia de los artículos producidos en masa, la producción de arte popular y cerámica fina sigue teniendo un papel importante en la economía mexicana y la producción de cerámica en general sigue siendo importante para la cultura mexicana.