Hojas de diseño de dia de muertos

Hojas de diseño de dia de muertos

Cómo hacer tu propio papel picado para fiestas

En los primeros tiempos de México,[2] los aztecas cincelaban figuras de espíritus en la corteza. Los aztecas utilizaban la corteza de morera e higuera para hacer un papel rugoso llamado amatl”. Esta costumbre evolucionó más tarde hasta convertirse en la forma de arte que hoy se conoce como papel picado[1]. Hacia mediados del siglo XIX, los mexicanos encontraron por primera vez el papel de seda en las tiendas de las haciendas y lo adaptaron a la artesanía. En la actualidad, los artesanos suelen colocar entre 40 y 50 capas de papel de seda y perforar en ellas intrincados diseños con un fierrito, un tipo de cincel.
San Salvador Huixcolotla es un municipio del estado mexicano de Puebla y se considera la cuna del papel picado[3]. Esta localidad es conocida por tener una gran comunidad de artesanos que producen papel picado de gran calidad.
En Huixcolotla, el papel picado se crea principalmente para las celebraciones del Día de los Muertos. Sin embargo, el papel picado también se elabora para muchas otras fiestas y eventos especiales. Fue en Huixcolotla donde sus habitantes tomaron el colorido papel de China y comenzaron a elaborar intrincados diseños. Con el tiempo, la herramienta utilizada para hacer papel picado ha cambiado de tijeras a cinceles por la mayor precisión y detalle que permiten. Tradicionalmente, el arte de hacer papel picado se ha transmitido de generación en generación. Hacia 1970, se hizo común que los mexicanos decoraran sus calles con papel picado y lo utilizaran para adornar sus altares durante el día de muertos[3] Alrededor de 1930, la forma de arte se extendió desde Huixcolota a otras partes de México como Puebla y Tlaxcala. En algún momento de la década de 1960, el papel picado se extendió a la Ciudad de México y de ahí a Estados Unidos y Europa[3].

S10 e3: día de los muertos

¿Qué tienen en común las calaveras de azúcar, las caléndulas y las mariposas monarca? Al igual que las calabazas, las brujas y los gatos negros son símbolos por excelencia de Halloween, estos objetos se asocian a una festividad diferente:  El Día de los Muertos.
El grupo de danza Los Tecuanes interpreta la “Danza de los Tecuanes” en un festival que celebra el Día de los Muertos en el Museo Nacional del Indígena Americano del Smithsonian. (Cortesía del Centro Latino del Smithsonian)
El Día de los Muertos se originó en la antigua Mesoamérica (México y el norte de Centroamérica), donde los grupos indígenas, incluidos los aztecas, mayas y toltecas, tenían momentos específicos en los que conmemoraban a sus seres queridos que habían fallecido. Se dedicaban ciertos meses a recordar a los difuntos, en función de si el fallecido era un adulto o un niño.
Tras la llegada de los españoles, este ritual de conmemoración de los muertos se entrelazó con dos fiestas españolas: El Día de Todos los Santos (1 de noviembre) y el Día de los Difuntos (2 de noviembre).  El Día de los Muertos suele celebrarse el 1 de noviembre para recordar a los niños que han fallecido, y el 2 de noviembre para honrar a los adultos.

Cómo hacer flores de papel cempasuchil con mario

La luz envuelve el vestíbulo de la casa de Alfonso López Fértor en Guadalajara, México, llenando el espacio con un brillo cálido y acogedor. En su interior ha montado un elaborado altar (ofrenda) para preparar el Día de los Muertos, una festividad de varios días que se celebra en todo México y en partes de América Latina y que honra a los seres queridos que han fallecido. Aunque mucha gente ve la muerte como un momento de tristeza y dolor, para López Fértor, de 30 años, es un momento de celebración. Todos los años, desde hace cuatro, ha creado un altar dentro de su casa para celebrar y recordar la vida de amigos y familiares que han fallecido. Mientras me muestra el altar, que él y su compañero de piso han decorado con caléndulas de color naranja brillante, calaveras pintadas, velas parpadeantes, botellas de tequila y recortes de papel de colores, señala las fotografías de su abuelo, su abuela y los amigos de la familia que ya no están con nosotros.
“Para mi familia y para mí es muy importante hacer un altar para recordar a los familiares que han fallecido”, dice López Fértor. “Recuerdo que de pequeño mi madre hacía todos los años un altar, así que cuando empecé a vivir solo hace unos años, quise hacer lo mismo”.

Máscara de calavera del día de los muertos – videotutorial paso a paso

El Día de los Muertos es una interesante fiesta que se celebra en el centro y sur de México durante los fríos días 1 y 2 de noviembre. Aunque coincide con la festividad católica llamada Día de Todos los Santos y Almas, los indígenas la han combinado con sus propias creencias ancestrales de honrar a sus seres queridos fallecidos.
Creen que las puertas del cielo se abren en la medianoche del 31 de octubre, y los espíritus de todos los niños fallecidos (angelitos) pueden reunirse con sus familias durante 24 horas. El 2 de noviembre, los espíritus de los adultos bajan a disfrutar de las fiestas que se preparan para ellos.
En la mayoría de los pueblos indios, se hacen hermosos altares (ofrendas) en cada casa. Se decoran con velas, cubos de flores (caléndulas silvestres llamadas cempasuchil y crestas de gallo de color rojo brillante) montones de fruta, cacahuetes, platos de mole de pavo, pilas de tortillas y grandes panes del Día de los Muertos llamados pan demuerto. El altar debe tener mucha comida, botellas de refresco, cacao caliente y agua para los espíritus cansados. Se dejan juguetes y caramelos para los angelitos, y el 2 de noviembre se ofrecen cigarrillos y chupitos de mezcal a los espíritus adultos. Los pequeños esqueletos de arte popular y las calaveras de azúcar, comprados en mercados al aire libre, dan el toque final.