Imagenes del pensamiento creativo

Imagenes del pensamiento creativo

Enseñar el pensamiento creativo

El pensamiento creativo es la capacidad de considerar algo de una manera nueva. Puede ser un nuevo enfoque de un problema, la resolución de un conflicto entre empleados o un nuevo resultado de un conjunto de datos. Los empresarios de todos los sectores quieren empleados que piensen de forma creativa y aporten nuevas perspectivas al lugar de trabajo.
Pensar de forma creativa puede significar idear nuevas formas de llevar a cabo las tareas, resolver los problemas y afrontar los retos. Significa aportar una perspectiva fresca, y a veces poco ortodoxa, a su trabajo. Esta forma de pensar puede ayudar a los departamentos y organizaciones a ser más productivos.
Las oportunidades para el pensamiento creativo en el lugar de trabajo varían desde los puestos artísticos obvios hasta los altamente técnicos. En general, cualquier cosa que implique un momento de «ajá» se considera creativa. He aquí algunos ejemplos de cómo mostrar el pensamiento creativo en diferentes puestos de trabajo.
No hace falta ser un artista para que tu trabajo tenga un elemento artístico. Tal vez organices los expositores de una tienda para conseguir el máximo impacto o describas el camino de una atractiva ruta de senderismo. Otras tareas artísticamente creativas pueden ser el diseño de logotipos, la redacción de textos publicitarios, la creación del embalaje de un producto o la redacción de un guión telefónico para una campaña de recaudación de fondos.

Imagenes del pensamiento creativo 2021

La sección principal de este artículo puede ser demasiado corta para resumir adecuadamente los puntos clave. Por favor, considere la posibilidad de ampliar el lead para proporcionar una visión general accesible de todos los aspectos importantes del artículo. (Diciembre de 2019)
La creatividad es un fenómeno por el que se forma algo de algún modo nuevo y de alguna manera valioso. El elemento creado puede ser intangible (como una idea, una teoría científica, una composición musical o un chiste) o un objeto físico (como un invento, una obra literaria impresa o un cuadro).
La palabra inglesa creativity procede del término latino creare, «crear, hacer»: sus sufijos derivativos también proceden del latín. La palabra «create» apareció en inglés ya en el siglo XIV, sobre todo en Chaucer (en The Parson’s Tale[1]), para indicar la creación divina[2].
La creatividad en general suele distinguirse de la innovación en particular, donde se hace hincapié en la aplicación. Por ejemplo, Teresa Amabile y Pratt (2016) definen la creatividad como la producción de ideas novedosas y útiles y la innovación como la puesta en práctica de las ideas creativas,[7] mientras que la OCDE y Eurostat afirman que «la innovación es más que una idea nueva o una invención. Una innovación requiere su puesta en práctica, ya sea poniéndola en uso activo o poniéndola a disposición de otras partes, empresas, individuos u organizaciones»[8].

Comentarios

Llevo más de dos décadas (y contando) en el sector de la publicidad y, en contra de la creencia popular, la creatividad no es inherente. Hay que perfeccionarla.  Con el tiempo, he descubierto lo que tengo que hacer para que las ideas fluyan libremente, y gran parte de ese conocimiento proviene de mi interés por la neurociencia. Cuanto más aprendemos sobre el funcionamiento de nuestra materia gris, mejor podemos entrenarla, controlarla y hacer que haga lo que queremos.
Está demostrado que pasar tiempo en la naturaleza nos hace más creativos. Mirar los árboles y las hojas -en lugar de nuestros dispositivos electrónicos- reduce nuestra ansiedad, disminuye nuestro ritmo cardíaco, nos tranquiliza y permite que nuestro cerebro establezca conexiones más fácilmente.
Al hablar de pasar tiempo en la naturaleza, tampoco me refiero a una caminata en la naturaleza. Caminar por un espacio verde urbano durante sólo 25 minutos puede calmar nuestro cerebro y ayudarnos a cambiar al nodo de piloto automático. Según la revista British Journal of Sports Medicine, este estado estimula nuestra conciencia del presente y alimenta la imaginación. Somos más capaces de conectar nociones, pensamientos e imágenes existentes para formar un concepto nuevo, relevante y utilizable.

Imágenes de pensadores creativos

Una caja de cartón se convirtió en un cohete o en parte de un disfraz de robot mientras luchabas con tus hermanos en el patio. Los niños están acostumbrados a ver los objetos por lo que pueden ser, en lugar de por lo que son.  Como adultos, a medida que experimentamos más críticas y comentarios, nos volvemos menos abiertos al pensamiento lúdico y creativo. Nos avergonzamos más fácilmente de nuestras ideas. Y, a su vez, perdemos nuestra libertad creativa.
Una prueba clásica de creatividad, el Test de Torrance de Pensamiento Creativo, fue introducido por el psicólogo Ellis Paul Torrance en los años sesenta como una forma de administrar un test de coeficiente intelectual con mayor inclinación creativa. A los encuestados se les daban imágenes como las de abajo y se les pedía que terminaran el dibujo. Se otorgaban más puntos a las respuestas que incluían imágenes ricas, narrativas implícitas o utilizaban el humor o la fantasía.
Pero el caso es que no hace falta formar parte de un grupo de investigación para obtener los beneficios de este experimento mental. Pusimos a Justin y John a prueba en una batalla de ingenio creativo y esto es lo que se les ocurrió (en dos minutos). Aquí están los resultados finales.