Philip-lorca dicorcia

Philip-lorca dicorcia

Rineke dijkstra

DiCorcia nació en 1951 en Hartford, Connecticut[1]. Su padre, Philip Joseph DiCorcia, era un importante arquitecto de Hartford; dirigía Philip J. DiCorcia Associates[3]. La familia DiCorcia es de ascendencia italiana, ya que se trasladó a Estados Unidos desde los Abruzos. Asistió a la Escuela del Museo de Bellas Artes de Boston, donde obtuvo un diploma en 1975 y un certificado de quinto año en 1976. Posteriormente, diCorcia asistió a la Universidad de Yale, donde obtuvo un Máster en Bellas Artes en Fotografía en 1979[2].
Mediante una puesta en escena cuidadosamente planificada, lleva los sucesos cotidianos más allá del ámbito de la banalidad, tratando de inspirar en los espectadores de sus imágenes una conciencia de la psicología y la emoción contenidas en las situaciones de la vida real[5]. Su obra podría describirse como fotografía documental mezclada con el mundo ficticio del cine y la publicidad, que crea un poderoso vínculo entre la realidad, la fantasía y el deseo[4].
A finales de la década de 1970, durante los primeros años de su carrera, diCorcia solía situar a sus amigos y familiares en interiores ficticios que hacían creer al espectador que las imágenes eran tomas espontáneas de la vida cotidiana de alguien, cuando en realidad estaban cuidadosamente escenificadas y planificadas[5][6] Su obra de esta época se asocia a la Escuela de Fotografía de Boston[7]. Cuando estaba en Berlín, Calcuta, Hollywood, Nueva York, Roma y Tokio, solía esconder luces en el pavimento, que iluminaban a un sujeto al azar, a menudo aislándolo de las demás personas de la calle[8].

Nan goldin

DiCorcia nació en 1951 en Hartford, Connecticut[1]. Su padre, Philip Joseph DiCorcia, era un importante arquitecto de Hartford; dirigía Philip J. DiCorcia Associates[3]. La familia DiCorcia es de ascendencia italiana, ya que se trasladó a Estados Unidos desde los Abruzos. Asistió a la Escuela del Museo de Bellas Artes de Boston, donde obtuvo un diploma en 1975 y un certificado de quinto año en 1976. Posteriormente, diCorcia asistió a la Universidad de Yale, donde obtuvo un Máster en Bellas Artes en Fotografía en 1979[2].
Mediante una puesta en escena cuidadosamente planificada, lleva los sucesos cotidianos más allá del ámbito de la banalidad, tratando de inspirar en los espectadores de sus imágenes una conciencia de la psicología y la emoción contenidas en las situaciones de la vida real[5]. Su obra podría describirse como fotografía documental mezclada con el mundo ficticio del cine y la publicidad, que crea un poderoso vínculo entre la realidad, la fantasía y el deseo[4].
A finales de la década de 1970, durante los primeros años de su carrera, diCorcia solía situar a sus amigos y familiares en interiores ficticios que hacían pensar al espectador que las imágenes eran tomas espontáneas de la vida cotidiana de alguien, cuando en realidad estaban cuidadosamente escenificadas y planificadas[5][6] Su obra de esta época se asocia a la Escuela de Fotografía de Boston[7]. Cuando estaba en Berlín, Calcuta, Hollywood, Nueva York, Roma y Tokio, solía esconder luces en el pavimento, que iluminaban a un sujeto al azar, a menudo aislándolo de las demás personas de la calle[8].

Muro de jeff

DiCorcia nació en 1951 en Hartford, Connecticut[1]. Su padre, Philip Joseph DiCorcia, era un importante arquitecto de Hartford; dirigía Philip J. DiCorcia Associates[3]. La familia DiCorcia es de ascendencia italiana, ya que se trasladó a Estados Unidos desde los Abruzos. Asistió a la Escuela del Museo de Bellas Artes de Boston, donde obtuvo un diploma en 1975 y un certificado de quinto año en 1976. Posteriormente, diCorcia asistió a la Universidad de Yale, donde obtuvo un Máster en Bellas Artes en Fotografía en 1979[2].
Mediante una puesta en escena cuidadosamente planificada, lleva los sucesos cotidianos más allá del ámbito de la banalidad, tratando de inspirar en los espectadores de sus imágenes una conciencia de la psicología y la emoción contenidas en las situaciones de la vida real[5]. Su obra podría describirse como fotografía documental mezclada con el mundo ficticio del cine y la publicidad, que crea un poderoso vínculo entre la realidad, la fantasía y el deseo[4].
A finales de la década de 1970, durante los primeros años de su carrera, diCorcia solía situar a sus amigos y familiares en interiores ficticios que hacían pensar al espectador que las imágenes eran tomas espontáneas de la vida cotidiana de alguien, cuando en realidad estaban cuidadosamente escenificadas y planificadas[5][6] Su obra de esta época se asocia a la Escuela de Fotografía de Boston[7]. Cuando estaba en Berlín, Calcuta, Hollywood, Nueva York, Roma y Tokio, solía esconder luces en el pavimento, que iluminaban a un sujeto al azar, a menudo aislándolo de las demás personas de la calle[8].

Portafolio de philip-lorca dicorcia

El fotógrafo estadounidense Philip-Lorca diCorcia (* 1951) es uno de los fotógrafos contemporáneos más importantes e influyentes. Sus imágenes oscilan entre elementos cotidianos y arreglos escenificados hasta el más mínimo detalle. En sus obras, las imágenes aparentemente realistas tomadas con una mirada ostensiblemente documental se ven socavadas por su elaborada orquestación. Uno de los temas principales que diCorcia aborda es la cuestión de si es posible representar la realidad, y esto es lo que vincula sus fotografías, la mayoría de las cuales crea como series. Para Hustlers (1990–1992), por ejemplo, fotografió a prostitutos en escenarios meticulosamente escenificados, mientras que en la que probablemente sea su serie más famosa, Heads (2000–2001), capturó un instante de la vida cotidiana de transeúntes desprevenidos. Junto a las series Streetwork (1993–1999), Lucky 13 (2004) y A Storybook Life (1975–1999), el catálogo presenta también por primera vez obras de su nuevo y continuado proyecto East of Eden (2008–).