Campaña contra el hambre

Campaña contra el hambre

Campaña del lado oeste contra el hambre

Con una tasa de pobreza de más del 30% para las familias que viven en Bedford-Stuyvesant, hay más de 20.000 personas que necesitan alimentos dentro de la comunidad. La devastación de la pobreza en esta zona ha hecho que miles de personas tengan que elegir entre pagar el alquiler o los servicios, comprar medicinas u obtener alimentos. La Campaña Contra el Hambre (TCAH), que opera bajo el nombre de The Campaign Against Hunger, Inc. es una organización sin ánimo de lucro que trabaja con ahínco para acabar con el hambre en los barrios de Bedford-Stuyvesant/Ocean Hill/Brownsville de Brooklyn, en los distritos 3 y 16 de la Junta Comunitaria. Abrimos nuestras puertas con el objetivo de impactar en las vidas de una población que se ha vuelto invisible para la sociedad. La misión del TCAH es acabar con el hambre distribuyendo alimentos y empoderando a las familias a través de la información y el apoyo, lo que aportará fuerza y dignidad a la comunidad. Creemos que la comida es un derecho, no un privilegio, por lo que nos esforzamos para que nuestros vecinos nunca tengan que pasar sin ella.
La Campaña contra el Hambre (TCAH) es un faro de esperanza para nuestra comunidad, y nuestros servicios van más allá de la mera provisión de alimentos de emergencia para abarcar una serie de programas. Como uno de los programas más grandes de la comunidad de Bedford-Stuyvesant, podemos ofrecer una serie de servicios vitales a los diversos clientes que atendemos. Nuestro objetivo no es simplemente proporcionar a las personas una cantidad satisfactoria de alimentos, sino empoderar a nuestras familias.Debido a nuestro compromiso de acabar con el hambre, en 2006 ampliamos nuestros servicios para dar cabida al creciente número de clientes que atendemos actualmente. Nos trasladamos a unas instalaciones de 2.000 pies cuadrados para abrir una despensa de alimentos al estilo de un supermercado, en la que nuestros clientes pueden elegir los artículos que desean de nuestras estanterías. Este modelo devuelve a las personas el poder de elección y confiere dignidad al proceso de distribución de alimentos de emergencia. Además, nos ayuda a conservar los alimentos, ya que los clientes ya no acaban con artículos que no quieren, como suele ocurrir cuando se les dan bolsas de despensa. En consecuencia, el modelo de supermercado cuesta menos por comida que el modelo de bolsa de despensa preenvasada. Nuestra despensa funciona cinco días a la semana, con una amplia gama de horarios para satisfacer las necesidades de nuestros clientes: Lunes y miércoles de 10:00 a 15:00 y martes, jueves y viernes de 13:00 a 18:30. Los clientes pueden visitar nuestra despensa una vez al mes, y les proporcionamos alimentos suficientes para tres días completos (con tres comidas al día), según el tamaño de su hogar.

Las finanzas de la campaña contra el hambre

El programa no sólo determinó qué variedades de maíz, trigo y frijoles podían hacerse rendir más productivamente; mejoró en gran medida la utilización de esos factores críticos, el agua y el suelo, e introdujo nuevos cultivos como la soja y el sorgo, que ahora se están convirtiendo en una parte importante de la economía de México. Pero la atención prestada al desarrollo de los recursos humanos del país fue fundamental para el éxito de todo el programa. La campaña mexicana está ahora en gran parte en manos de mexicanos, algunos formados en Estados Unidos, otros en las escuelas y campos experimentales de su propio país.
Actualmente se llevan a cabo programas internacionales que cumplen con el doble objetivo de aliviar el hambre y enseñar a los hombres. «Venimos a trabajar y aprender junto a ustedes». Este es el credo que defienden los autores para todos los programas de ayuda exterior y su libro documenta el trabajo en equipo tanto de los ayudantes como de los ayudados. Ofrece consejos concretos y prácticos a quienes participan en la planificación de la estrategia a nivel gubernamental -ya sea en Estados Unidos o en el país receptor- y a quienes trabajarán en los campos y laboratorios, allí donde se les necesite.

La campaña contra el hambre empleos

La Campaña contra el Hambre educa y capacita a los habitantes de la ciudad de Nueva York para que lleven una vida más sana, productiva y autosuficiente. Nuestro enfoque holístico valora las necesidades y preferencias individuales y familiares al tiempo que preserva la dignidad. La Campaña aborda las causas fundamentales de los problemas sanitarios y económicos que prevalecen en la comunidad ofreciendo un conjunto completo de programas centrados en la salud, la educación, el empleo, la nutrición y los servicios sociales.
La Campaña contra el Hambre (TCAH) comenzó en 1998 como una pequeña y tradicional despensa de alimentos que funcionaba en el sótano de una iglesia en el histórico Bedford-Stuyvesant, Brooklyn. Hoy en día, TCAH es una de las mayores y más sólidas organizaciones sin ánimo de lucro contra el hambre de la ciudad de Nueva York.    Nuestra misión es capacitar a nuestros vecinos para que lleven una vida más sana, productiva y autosuficiente, aumentando su acceso a alimentos seguros y nutritivos y a recursos relacionados. Los servicios de TCAH han crecido exponencialmente, incluyendo talleres de educación nutricional, agricultura urbana sostenible, acceso a beneficios, programas de mano de obra juvenil y referencias, todo ello con el fin de empoderar a nuestros vecinos e interrumpir los ciclos intergeneracionales de pobreza y enfermedades crónicas.

Logotipo de la campaña contra el hambre

La Campaña contra el Hambre (TCAH) es uno de los mayores y más sólidos defensores de la lucha contra el hambre en la ciudad de Nueva York. Con sede en el centro de Brooklyn, TCAH fomenta la equidad en las comunidades desatendidas y marginadas proporcionando acceso a alimentos con dignidad, servicios sociales, agricultura urbana, formación de mano de obra juvenil y educación nutricional para fomentar el activismo y el compromiso de la comunidad para aliviar la pobreza.
Iniciada por la Dra. Melony Samuels como una pequeña despensa que funcionaba en el sótano de una iglesia, TCAH se ha convertido en un líder en seguridad alimentaria para cientos de miles de neoyorquinos vulnerables. TCAH, cuyo trabajo y defensa se centran en la justicia alimentaria, adopta un enfoque orientado a la dignidad para abordar el hambre y la pobreza a través de su SuperPantry, clases de educación nutricional, demostraciones de cocina, inscripción en el SNAP, inscripción en el seguro médico y servicios de preparación de declaraciones de impuestos. La organización ha desarrollado programas alimentarios en Far Rockaway y otros barrios específicos de Brooklyn, Queens y el Bronx.