El heraldo de madrid hemeroteca

Florida lidia con inundaciones tras los aguaceros de eta

El eterno emigrante. De Uruguay a Barcelona; obligado a exiliarse en Francia en 1939 y después en Uruguay; camino de Argentina y vuelta a Uruguay. Y un sueño incumplido: volver a la capital catalana que tanto añoraba y donde vivió su destacada carrera fotoperiodística. Se consagró con la Exposición Universal de 1929, y retrató tanto las actividades deportivas como la vida cultural y política, especialmente para diversas publicaciones de Madrid. En plena guerra se le asignó un trabajo que le marcaría para siempre: documentar gráficamente los bombardeos.
Sus primeras fotos en la prensa local fueron de carácter deportivo, publicadas en La Jornada Deportiva en 1923. Poco a poco fue ganando contactos que le permitieron colaborar con algunos periódicos de Madrid, como el popular El Heraldo de Madrid. Su salto profesional se produjo en 1929 debido a dos motivos: el trabajo realizado en Barcelona por la Exposición Universal y la fundación de la sociedad Gaspar-Sagarra-Torrents, situada en Via Laietana 54.

Rescatistas en miami detectan huecos, no pierden la esperanza

El Heraldo de Madrid (originalmente El Heraldo de Madrid) fue un diario español publicado desde 1890 hasta 1939, con una tirada vespertina. En su última etapa llegó a tener una tendencia republicana.
La publicación fue fundada el 29 de octubre de 1890 por Felipe Ducazcal Lasheras, antiguo conocido de Amadeo I.[1] Tras la muerte de Ducazcal en 1891, la publicación fue comprada por Eugenio González Sangrador. [En 1893, el periódico fue comprado por los hermanos Canalejas, José y Luis, y por una serie de partidarios políticos del primero[3]. Desde entonces, crecería hasta convertirse en una publicación importante,[4] así como en el portavoz de la plataforma política liberal democrática de José Canalejas[4].
Propiedad de los hermanos Busquets (Manuel y Juan, titulares de la Sociedad Editorial Universal desde 1918),[6] Manuel Fontdevila fue contratado en 1927 como director[7] El Heraldo de Madrid adoptaría a partir de entonces un perfil republicano[6][7] Diario muy popular entre los madrileños, pasó por dificultades durante la dictadura de Primo de Rivera[8].

Anular es votar: denise dresser habla sobre el voto nulo

Esta es una imagen de una o varias páginas de una obra colectiva como un periódico, una revista o una enciclopedia que es de dominio público en su país de origen (España) y en Estados Unidos. No se sabe que contenga ningún contenido legible no libre. Sin embargo, se desconoce la fecha de fallecimiento de algunos de los autores individuales, por lo que algunos de los textos o imágenes pueden no ser libres. No recorte esta imagen para extraer el contenido seleccionado sin antes confirmar que dicho contenido es de dominio público.
Este archivo contiene información adicional, como los metadatos Exif, que pueden haber sido añadidos por la cámara digital, el escáner o el programa de software utilizado para crearlo o digitalizarlo. Si el archivo ha sido modificado con respecto a su estado original, algunos detalles como la marca de tiempo pueden no reflejar completamente los del archivo original. La marca de tiempo es tan precisa como el reloj de la cámara, y puede ser completamente errónea.

Zuma, mugabe, among arrivals for sadc meeting in pretoria

It was founded with an advanced democratic tendency by Felipe Ducazcal (1845-1891). Its first directors were Augusto Suárez Figueroa (1852-1904) and José Gutiérrez Abascal (1852-1907). Afterwards, Eugenio González Sangrador would be the owner and director and, in 1893, it would lose the article of its title and would be acquired and inspired by José Canalejas (1854-1916), becoming an organ of the Liberal Party, maintaining its democratic and anticlerical tendency, being a supporter of the war confrontation of 1898. From 1902 it was directed by José Francos Rodríguez (1862-1931). Among its editors was the deputy Santiago Matáix (1871-1918) and Luis Bonafoux (1855-1918) was its correspondent in Paris between 1902 and 1906.
In 1927 Manuel Fontdevila (1888-1957) will begin to direct it and will openly declare himself a republican, harshly criticizing the government of General Berenguer, contributing to the anti-monarchist mobilization and recovering his great prestige. In 1924 César González Ruano (1903-1965) had joined its editorial staff. Manuel Chaves Nogales (1897-1944) will be its editor-in-chief and among its editors will be Manuel Bueno (1874-1936) and the literary critic Miguel Pérez Ferrero (1905-1978).