Multiplos y submultiplos de capacidad

Multiplos y submultiplos de capacidad

Múltiplos de volumen

La forma actual de definir el SI es el resultado de décadas de evolución hacia una formulación cada vez más abstracta e idealizada en la que las realizaciones de las unidades se separan conceptualmente de las definiciones. Una de las consecuencias es que, a medida que la ciencia y las tecnologías se desarrollan, pueden introducirse realizaciones nuevas y superiores sin necesidad de redefinir la unidad. Uno de los problemas de los artefactos es que pueden perderse, dañarse o cambiarse; otro es que introducen incertidumbres que no pueden reducirse con los avances de la ciencia y la tecnología. El último artefacto utilizado por el SI fue el Prototipo Internacional del Kilogramo, un cilindro de platino-iridio.
La motivación original para el desarrollo del SI fue la diversidad de unidades que habían surgido dentro de los sistemas centímetro-gramo-segundo (CGS) (concretamente la incoherencia entre los sistemas de unidades electrostáticas y las unidades electromagnéticas) y la falta de coordinación entre las distintas disciplinas que las utilizaban. La Conferencia General de Pesas y Medidas (en francés: Conférence générale des poids et mesures – CGPM), creada por la Convención del Metro de 1875, reunió a numerosas organizaciones internacionales para establecer las definiciones y normas de un nuevo sistema y normalizar las reglas de escritura y presentación de las medidas. El sistema se publicó en 1960 como resultado de una iniciativa que comenzó en 1948, por lo que se basa en el sistema de unidades metro-kilogramo-segundo (MKS) y no en ninguna variante del CGS.

Múltiplos y submúltiplos de superficie

Cuatro aparatos de medición métrica: una cinta métrica en centímetros, un termómetro en grados Celsius, un kilogramo de masa y un multímetro que mide el potencial en voltios, la corriente en amperios y la resistencia en ohmios
El sistema métrico es un sistema de medida que sucedió al sistema decimalizado basado en el metro introducido en Francia en la década de 1790. La evolución histórica de estos sistemas culminó con la definición del Sistema Internacional de Unidades (SI), bajo la supervisión de un organismo internacional de normalización.
La evolución histórica de los sistemas métricos ha dado lugar al reconocimiento de varios principios. Cada una de las dimensiones fundamentales de la naturaleza se expresa mediante una única unidad de medida base. La definición de las unidades base se ha realizado cada vez más a partir de principios naturales, en lugar de copias de artefactos físicos. Para las cantidades derivadas de las unidades básicas fundamentales del sistema, se utilizan unidades derivadas de las unidades básicas; por ejemplo, el metro cuadrado es la unidad derivada del área, una cantidad derivada de la longitud. Estas unidades derivadas son coherentes, lo que significa que sólo implican productos de potencias de las unidades base, sin factores empíricos. Para cualquier cantidad cuya unidad tenga un nombre y un símbolo especiales, se define un conjunto ampliado de unidades menores y mayores que se relacionan por factores de potencias de diez. La unidad de tiempo debería ser el segundo; la unidad de longitud debería ser el metro o un múltiplo decimal del mismo; y la unidad de masa debería ser el gramo o un múltiplo decimal del mismo.

Nombrar los submúltiplos del volumen e indicar su valor en términos del sistema si

El sistema internacional (SI) de unidades, prefijos y símbolos debe utilizarse para todas las magnitudes físicas, con la salvedad de que ciertas unidades especiales, que se especifican más adelante, pueden emplearse en astronomía, sin riesgo de confusión o ambigüedad, con el fin de proporcionar una mejor representación de los fenómenos en cuestión. En la actualidad, las unidades del SI se utilizan en mayor o menor medida en todos los países y disciplinas, y este sistema se enseña en casi todas las escuelas, institutos y universidades. Las unidades del sistema centímetro-gramo-segundo (CGS) y otras unidades no pertenecientes al SI, que serán desconocidas para la mayoría de los jóvenes científicos, no deberían utilizarse aunque algunos astrónomos consideren que tienen algunas ventajas sobre las unidades del SI.
Hay tres clases de unidades del SI (a) las siete unidades base que se consideran dimensionalmente independientes; (b) dos unidades suplementarias, adimensionales, para los ángulos planos y sólidos; y (c) las unidades derivadas que se forman combinando las unidades base y las suplementarias en expresiones algebraicas; dichas unidades derivadas suelen tener nombres y símbolos especiales y pueden utilizarse para formar otras unidades derivadas. Las unidades de las clases (a) y (b) se enumeran en la Tabla 1. Las unidades de la clase (c) de mayor interés para los astrónomos se indican en la Tabla 2 para las que tienen nombres y símbolos simples, y en la Tabla 3 para las que tienen nombres y símbolos compuestos. En la formación de los nombres compuestos, la división se indica con per, mientras que en los símbolos correspondientes se puede utilizar un índice negativo o un solidus (trazo oblicuo o barra); así, la unidad de velocidad del SI es un metro por segundo y el símbolo correspondiente es m s-l o m/s. El espacio entre las unidades de base es importante en este caso, ya que m/s podría interpretarse como una frecuencia de 1000 Hz; no es necesario un espacio si la unidad precedente termina en un superíndice; puede insertarse un punto entre las unidades para eliminar cualquier ambigüedad; el solidus sólo debe utilizarse en expresiones simples y nunca debe emplearse dos veces en la misma unidad compuesta.

¿por qué el volumen de una caja de cerillas no se mide en el sistema si?

Las unidades básicas del SI son la longitud (en metros), la masa (en kilogramos), el tiempo (en segundos) y la temperatura (en kelvin). Las tres primeras no necesitan más explicación, mientras que la última se tratará con más detalle más adelante.
Las otras unidades básicas del SI son la corriente eléctrica (en amperios), la cantidad de sustancia (en moles) y la intensidad luminosa (en candelas). Estas unidades pueden resultar familiares para los lectores con formación en electrónica, química y física, respectivamente, pero tienen poca relevancia para la ingeniería del vapor y para el contenido de El bucle de vapor y condensado.
La tabla 2.1.1 muestra las unidades derivadas que son relevantes para este tema, todas las cuales deberían ser familiares para aquellos con una formación general en ingeniería. A todas estas magnitudes se les han asignado nombres especiales en honor a famosos pioneros en el desarrollo de la ciencia y la ingeniería.
La tabla 2.1.3 muestra los prefijos del SI que se utilizan para formar múltiplos y submúltiplos decimales de las unidades del SI. Permiten evitar valores numéricos muy grandes o muy pequeños. Un prefijo se adjunta directamente al nombre de una unidad, y un símbolo de prefijo se adjunta directamente al símbolo de una unidad.