Que hay dentro de un agujero negro

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AGUJEROS NEGROS | ASTROFÍSICAUna persona cayendo en un agujero negro y siendo estirada mientras se acerca al horizonte del agujero negro.Leo Rodríguez y Shanshan Rodríguez, CC BY-NDC ¿Podría un humano entrar en un agujero negro para estudiarlo?
Para resolver los misterios de los agujeros negros, un humano debería aventurarse en uno. Sin embargo, hay una trampa bastante complicada: Un humano sólo puede hacerlo si el respectivo agujero negro es supermasivo y está aislado, y si la persona que entra en el agujero negro no espera informar de sus hallazgos a nadie en todo el universo.
Ambos somos físicos que estudiamos los agujeros negros, aunque desde una distancia muy segura. Los agujeros negros se encuentran entre los objetos astrofísicos más abundantes de nuestro universo. Estos intrigantes objetos parecen ser un ingrediente esencial en la evolución del universo, desde el Big Bang hasta la actualidad. Probablemente tuvieron un impacto en la formación de la vida humana en nuestra propia galaxia.
Pueden variar de tamaño y estar cargados eléctricamente, del mismo modo que los electrones o protones en los átomos. Algunos agujeros negros giran. Hay dos tipos de agujeros negros que son relevantes para nuestra discusión. El primero no gira, es eléctricamente neutro -es decir, no tiene carga positiva ni negativa- y tiene la masa de nuestro Sol. El segundo tipo es un agujero negro supermasivo, con una masa de millones a incluso miles de millones de veces mayor que la de nuestro Sol.

Podcast sobre agujeros negros

Esta imagen revela el agujero negro en el centro de Messier 87, una galaxia masiva en el cercano cúmulo de galaxias de Virgo. El agujero negro se encuentra a 55 millones de años luz de la Tierra y tiene una masa 6.500 millones de veces superior a la del Sol.
Por fin podemos verlo: un agujero negro en carne y hueso. Los astrónomos han revelado hoy una imagen del gigantesco agujero negro situado en el corazón de la galaxia cercana Messier 87 (M87). El resultado -un anillo de fuego que rodea la más negra de las sombras- es una poderosa confirmación de la teoría de la gravedad de Albert Einstein, o relatividad general, que se utilizó para predecir los agujeros negros hace 80 años. También es una hazaña para el equipo de más de 200 científicos que han trabajado durante años para producir la imagen combinando las señales de ocho observatorios de radio distintos repartidos por todo el mundo.
«Es como mirar a las puertas del infierno», dice Heino Falcke, de la Universidad de Radboud en Nimega (Países Bajos), uno de los líderes de la colaboración del Event Horizon Telescope (EHT), que anunció el resultado en un conjunto global de conferencias de prensa coordinadas. «Este es el fin del espacio y del tiempo». Falcke dice que el proceso de dos años de crujir los datos y generar las imágenes «fue el período emocionalmente más difícil de mi vida».

Cuándo chocará un agujero negro con la tierra

Ver por radio: El año pasado, los científicos publicaron imágenes de un agujero negro llamado M87* (arriba). Los datos que se utilizaron para construir esas imágenes procedían de siete radiotelescopios repartidos por todo el mundo, incluido el telescopio James Clerk Maxwell, en Hawai (izquierda). Otro telescopio, situado en el Polo Sur (derecha), ayudó a calibrar la red de telescopios y se utiliza para observar otras fuentes astronómicas.
Personas y equipos: En la colaboración científica que dio lugar a las primeras imágenes de un agujero negro participaron cientos de personas, radiotelescopios gigantes e instalaciones de supercomputación repartidas por todo el mundo. Además del Telescopio James Clerk Maxwell y el Telescopio del Polo Sur, otros seis radiotelescopios participaron en el esfuerzo por producir imágenes de un agujero negro: el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), en Chile (arriba a la izquierda); el Large Millimeter Telescope (LMT), en México (arriba a la derecha); el telescopio IRAM Pico Veleta, en España (centro a la izquierda); el Atacama Pathfinder EXperiment (APEX), en Chile (centro a la derecha); el Submillimeter Array (SMA), en Hawai (abajo a la izquierda); y el Submillimeter Telescope (SMT) (abajo a la derecha), en Arizona.

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Cuando se forma un agujero negro, una idea especulativa pero espectacular es que da a luz a un nuevo … [+] universo bebé. Si esto es así, podría arrojar una nueva luz sobre nuestros propios orígenes cósmicos, con fascinantes implicaciones sobre lo que podría ocurrir dentro de los agujeros negros que nuestro Universo ha formado posteriormente.
En lo que respecta a nuestra comprensión del Universo, el siglo XX ha estado lleno de sorpresas. Hace poco más de 100 años, pensábamos que la Vía Láctea albergaba todo lo que podíamos ver en el cielo. Pensábamos que el Universo era estático, inmutable y posiblemente eterno, regido por la ley de gravitación universal de Newton.
Todo eso cambió drásticamente en el transcurso de unos pocos años. La Relatividad General de Einstein sustituyó a la gravitación de Newton, mostrándonos la relación entre la materia y la energía y el tejido del espacio-tiempo. Según sus ecuaciones, el Universo no podía ser estático, sino que debía cambiar con el tiempo: un hecho confirmado con el descubrimiento del Universo en expansión. Su teoría también predijo la existencia de agujeros negros, que más tarde fueron descubiertos, detectados e incluso fotografiados directamente.