Herpes en la garganta

Herpes en la garganta

Esofagitis por hsv úlceras

Si bien la enfermedad se presenta con mayor frecuencia en pacientes inmunodeprimidos, incluidos los que han recibido quimioterapia, la inmunosupresión con trasplantes de órganos[1] y el SIDA,[2] la esofagitis herpética también puede presentarse en individuos inmunocompetentes[3].
Las personas con esofagitis herpética experimentan dolor al comer y problemas para tragar. Otros síntomas pueden incluir impactación de alimentos,[4] hipo,[5] pérdida de peso, fiebre,[3] y en raras ocasiones hemorragia gastrointestinal superior, como se observa en la imagen de arriba[6] y fístula traqueoesofágica[7] Con frecuencia se pueden observar lesiones herpetiformes en la boca y los labios.
Micrografía de una biopsia esofágica que muestra una eosfagitis herpética, con los cambios nucleares característicos (moldeado nuclear, aglomeración de cromatina en la membrana nuclear (marginación) y multinucleación). Tinción H&E.
La endoscopia superior suele revelar úlceras en todo el esófago con una mucosa intermedia de aspecto normal. En casos graves, las úlceras pueden unirse y, en raras ocasiones, tener un aspecto negro, conocido como esófago negro[8]. Aunque el diagnóstico de la esofagitis herpética puede inferirse clínicamente, sólo puede diagnosticarse con precisión mediante biopsias obtenidas por endoscopia, con una evaluación microscópica por parte de un patólogo que encuentre los cuerpos de inclusión apropiados y una tinción inmunoquímica diagnóstica[9]. Pueden producirse resultados falsos negativos si las biopsias se toman de la úlcera y no del margen de la misma, ya que las partículas de inclusión se encuentran en células epiteliales viables. El cultivo tisular viral representa el medio más preciso para diagnosticar la causa exacta.

Dosis de tratamiento de la esofagitis por herpes

El herpes labial, comúnmente conocido como herpes labial, es un tipo de infección por el virus del herpes simple que afecta principalmente al labio[1] Los síntomas suelen incluir un dolor ardiente seguido de pequeñas ampollas o llagas. El primer ataque también puede ir acompañado de fiebre, dolor de garganta y aumento de tamaño de los ganglios linfáticos[1][9] La erupción suele curarse en diez días, pero el virus permanece latente en el ganglio del trigémino[1] El virus puede reactivarse periódicamente para crear otro brote de llagas en la boca o el labio[1].
La causa suele ser el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1) y, ocasionalmente, el virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2)[1]. La infección suele propagarse entre las personas por contacto directo no sexual[6]. Los ataques pueden desencadenarse por la luz solar, la fiebre, el estrés psicológico o el periodo menstrual[1][9] El contacto directo con los genitales puede provocar un herpes genital[1]. El diagnóstico suele basarse en los síntomas, pero puede confirmarse con pruebas específicas[1][9].
La prevención incluye evitar besar o usar los objetos personales de una persona infectada.[8] Una crema de óxido de zinc, anestésica o antiviral parece disminuir la duración de los síntomas en una pequeña cantidad.[1] Los medicamentos antivirales también pueden disminuir la frecuencia de los brotes.[1][3]

Esofagitis por herpes

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Hay muchas causas posibles de la esofagitis. La esofagitis por herpes está causada por el VHS-1 o el VHS-2, aunque rara vez se produce en personas con un sistema inmunitario sano. La esofagitis herpética es más probable que se produzca en personas inmunodeprimidas, por ejemplo, debido a una infección por VIH.
De hecho, la esofagitis suele estar causada por el reflujo gastrointestinal. Sin embargo, en raras ocasiones, la infección por el virus del herpes simple puede provocar una esofagitis herpética. La mayoría de los casos de esofagitis por herpes, aunque no todos, se dan en personas inmunodeprimidas.
La esofagitis infecciosa es una enfermedad relativamente rara. La gran mayoría de los casos de esofagitis están causados por afecciones no infecciosas, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). La esofagitis infecciosa es tan poco frecuente que los científicos no hacen estimaciones sobre su prevalencia en la población general.

Imágenes de la esofagitis por herpes

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Hay muchas causas posibles de la esofagitis. La esofagitis por herpes está causada por el VHS-1 o el VHS-2, aunque rara vez se produce en personas con un sistema inmunitario sano. La esofagitis herpética es más probable que se produzca en personas inmunodeprimidas, por ejemplo, debido a una infección por VIH.
De hecho, la esofagitis suele estar causada por el reflujo gastrointestinal. Sin embargo, en raras ocasiones, la infección por el virus del herpes simple puede provocar una esofagitis herpética. La mayoría de los casos de esofagitis por herpes, aunque no todos, se dan en personas inmunodeprimidas.
La esofagitis infecciosa es una enfermedad relativamente rara. La gran mayoría de los casos de esofagitis están causados por afecciones no infecciosas, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). La esofagitis infecciosa es tan poco frecuente que los científicos no hacen estimaciones sobre su prevalencia en la población general.