Paisajes naturales de extremadura

Paisajes naturales de extremadura

Cerezos en flor en el valle del jerte, españa

Lejos del turismo de masas, de las principales atracciones y de las playas masificadas se encuentra Extremadura, una parte de España de tiempos pasados. Con sus extensos y vírgenes bosques, montañas y estepas, la región es el refugio ideal para los amantes de la naturaleza y los veraneantes que buscan descanso.
La comunidad autónoma de Extremadura es la quinta región española más grande (41.600 km²) y una de las más autóctonas. Situada en el suroeste del país, limita con Andalucía en el sur y con Portugal en el oeste. Extremadura está formada por las dos provincias de Cáceres y Badajoz y es la comunidad española más escasamente poblada, con una población de sólo 1,1 millones de personas (26,5 habitantes por km²). El clima de Extremadura es muy suave en la mayoría de los días. Sin embargo, el norte y el sur de la región son diferentes entre sí. Mientras que el sur es mediterráneo, en el norte predomina el clima continental con bajas temperaturas. Salvo en las montañas, los inviernos suelen ser suaves y los veranos muy secos. La región apenas tiene precipitaciones, aparte de un poco de lluvia en primavera y otoño.

Parque temático natural alqueva. canal extremadura 20.09

También está el Parque Natural de Cornalvo, que alberga el embalse romano más antiguo y mejor conservado de toda Europa. También hay numerosas reservas y monumentos naturales, paisajes protegidos, corredores ecológicos y de biodiversidad, zonas de especial protección para las aves y una larga lista de espacios naturales protegidos. Entre ellos destacan la impresionante Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos en el Valle del Jerte, el monumento natural de los Barruecos en Malpartida de Cáceres y el paisaje protegido del Monte Valcorchero en Plasencia.
Pero sin duda uno de los símbolos de nuestro patrimonio natural es la dehesa. Un bosque de encinas, alcornoques y otros árboles que conforman un paraíso ecológico de cerca de un millón de hectáreas y uno de los ecosistemas mejor conservados de Europa.
También encontrará piscinas naturales y gargantas en paisajes de ensueño y dos playas con bandera azul en Orellana y Cheles. La región cuenta con más de 50 zonas de baño naturales y 1.500 km de costa interior, algo único en Europa occidental.

Paisajes del valle jerte – otoño en extremadura

El paisaje está conformado por las sierras de la Cordillera Central, los Montes de Toledo y Sierra Morena (que se encuentra en su límite sur con Andalucía). Las fértiles llanuras rodean las grandes masas de agua que suministran el río Tajo en Cáceres y el Guadiana en las tierras bajas de Badajoz.
Las cigüeñas blancas tienen una población masiva en esta zona, con posiblemente unos 11.000 individuos. Sus enormes nidos pueden verse posados en los campanarios de las iglesias, en los tejados y en los postes del telégrafo. Otras aves por las que Extremadura es conocida son las avutardas y los sisones, que viven en las extensas llanuras.
Las dehesas son fincas que mezclan la agricultura, la ganadería, la retirada de tierras y las plantaciones de árboles. Los grandes robles están muy espaciados, estos pueden tener animales de pastoreo, cultivos debajo o simplemente ser tierra de pradera descansada. Esta combinación ofrece un hábitat ideal para muchas aves silvestres, flores silvestres y criaturas como el gran lagarto oscilante. Las bellotas son una fuente de alimento para el Cerdo Ibérico.

Meandro del melero, viaje por carretera en extremadura

El nombre «Extremadura» puede traducirse vagamente como «la parte trasera del más allá», ya que esta vasta zona abierta y poco poblada al suroeste de Madrid ha sido considerada durante mucho tiempo como una especie de remanso. Sin embargo, este mismo aislamiento y, sobre todo, la pobreza de sus suelos, la han salvado de un agresivo cambio agrícola. Hoy en día se está convirtiendo en el lugar preferido por quienes buscan el impresionante patrimonio paisajístico, medioambiental y cultural de España.
En Extremadura predominan las dehesas, un paisaje único de extensos robledales y pastizales que parece más propio de una sabana africana que de Europa. Las dehesas cubren cientos de miles de hectáreas de las onduladas colinas extremeñas, cuyas extensiones se ven ocasionalmente interrumpidas por súbitos y rocosos afloramientos montañosos o escarpadas gargantas fluviales. Otras zonas carecen de árboles y están cubiertas por una especie de estepa de hierbas, pastos y resistentes retamas.
Extremadura es también una de las mejores zonas de Europa para las aves esteparias, como la avutarda y el sisón, el alcaraván, la ganga ibérica y la alondra. Los observadores de aves estarán encantados con las grandes colonias de cernícalos primilla, las lechuzas comunes, los vencejos pálidos y las numerosas cigüeñas que crían en los antiguos castillos del centro. Con semejante elenco de especies excitantes, Extremadura goza de la máxima consideración entre los observadores de aves europeos.